Mitos y Verdades sobre el Pollo

En torno al consumo de pollo han surgido muchas ideas que no siempre son ciertas. Aquí te aclaramos algunos de los más comunes con base en evidencia científica y el respaldo de la industria avícola colombiana.

Mito 1: “El pollo tiene muchas hormonas”.

Falso: No es necesario adicionar hormonas durante la crianza de las aves. En Colombia está prohibido por ley el uso de hormonas en la cría de pollos.
El crecimiento rápido del pollo se debe a la mejora genética, nutrición balanceada y manejo especializado. Así que puede estar tranquilo: el pollo colombiano no tiene hormonas añadidas.

Mito 2: “Comer pollo todos los días no es saludable”

Falso: El pollo es una fuente magra y saludable de proteína. Puede consumirlo frecuentemente dentro de una dieta balanceada, variando las preparaciones y combinándolo con vegetales, cereales integrales y grasas buenas.

Mito 3: “El pollo solo sirve para dietas de adelgazamiento”

Falso: Aunque es ideal para planes de control de peso por su bajo contenido de grasa, el pollo también es excelente para deportistas, niños en crecimiento, embarazadas o personas mayores.
El pollo es un alimento completo y versátil, no solo para “hacer dieta”.

Mito 4: “El pollo solo alimenta si se come con piel”

Falso: La piel del pollo contiene grasa, pero la proteína está en la carne, no en la piel.
Consumir el pollo sin piel se relaciona más a una reducción de la ingesta calórica, especialmente si estás cuidando tu peso corporal. Pero las grasas contenidas en la piel son principalmente de tipo insaturadas (monoinsaturadas y poliinsaturadas) y la evidencia demuestra que no tienen efectos negativos a nivel cardiovascular. Lo que se recomienda es que se prepare con grasas o aceites saludables como aceite de oliva, aguacate, mantequilla, etc.

Mito 5: “El color del pollo indica si es bueno o malo”

Falso: El color del pollo puede variar según su alimentación, raza o tipo de corte, pero no es un indicador directo de calidad o frescura.  Para saber si un pollo es fresco, revisa el olor, la textura y la fecha de empaque.

Mito 6: “El pollo congelado pierde sus nutrientes”

Falso: El congelamiento adecuado mantiene la inocuidad y preserva los nutrientes del pollo. Lo importante es mantener la cadena de frío y descongelar correctamente (en refrigeración, no a temperatura ambiente).